Fracaso escolar PDF Imprimir E-mail
Escrito por Manolo Dios Diz   
Jueves, 10 de Febrero de 2011 10:00

Desde hace varios años, periódicamente, los medios de comunicación se hizo eco en los titulares de las estadísticas, los números, los porcentajes de niños y niñas que no son capaces de alcanzar el nivel de ingreso promedio de su edad en la escuela o en la escuela. Estamos hablando con nosotros, por lo tanto, los resultados académicos, habilidades, o lo que es lo mismo, en suspensión, en términos populares. También hablamos de jóvenes que abandonan la enseñanza obligatoria sin graduarse apropiadas para su edad, es decir, aquellos que no logran el título académico mínimo al final de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), no menos de diez disciplinas para estudiar después de la escuela y que culaificamos, sin rubor, como personas "no".

Si nos fijamos en los números, de hecho, el 29% de los estudiantes no lograron llegar a la Primaria, Media 35%, 48% a 50% de secundaria y la universidad. Lo primero que llama la atención es que a medida que llegamos a los niveles de la educación "fracaso" también aumentan considerablemente que tienden a centrarse en, sólo en la enseñanza obligatoria. De todos modos, los datos, todos ellos, sin duda, son preocupantes, superó con creces la media de la UE. Así que tenemos un problema, y cuando digo nosotros me refiero no sólo los docentes sino toda la comunidad educativa y la sociedad.

Como se puede ver, yo no soy partidario del término "escuela" fracaso porque este concepto, más allá de las connotaciones negativas que tiene, ya que identifica a los estudiantes se gradúen con las personas sin bastidor, sin éxito ... y bien limita exclusivamente al ámbito de aplicación interna de la escuela. De alguna manera está indicando que la responsabilidad principal de esta realidad negativa se encuentra dentro de las paredes de la escuela, es decir, los profesores y estudiantes, los profesores que no den el polipasto y los niños que pasan. Creo que esto es más común entre el público lector no especializado. Y nosotros también tienden a identificar los datos constantemente negativa con la escuela pública. Nada es más injusto. Parece que es bueno para cualquier ocasión criticó a la escuela para todos y todas.

Si le preguntamos a los profesores, los equipos de gestión, probablemente insistirá en que el problema tiene que ver más con las familias, con la superprotección y el consentimiento, la falta de dedicación a la cultura del mínimo esfuerzo, con desestructuracións y necesidades, etc. Sin embargo, como en casi todos los temas, las causas del fracaso, chamémoslle social mejor, no son ni simples ni unidireccional. Algunos de hecho tienen que ver con los estudiantes y profesores, se encuentran, lógicamente, otros fuera (familias), el sistema educativo (los administradores), así como no, tiene que ver con el socio-económico, histórico y cultural.

Entre los primeros podemos mencionar que hay perturbaciones en el aprendizaje emocional y también, aquí y en todas partes, dislexia, hiperactividad, déficit de atención, los retrasos, la depresión, baja autoestima, ansiedad ... no podemos ignorar. Otras causas relacionadas con irregularidades en la educación, con cambios constantes en el centro, con el absentismo. Y con la sobrecarga de contenidos, cuyos planes de estudios inadecuados, con la masificación en algunos casos, la falta de formación de profesores, la ausencia o escasez de las prácticas docentes, la falta de atención individualizada y la diversidad, metodologías anacrónico ...

Hay, no las causas de la naturaleza extra-escolares: una familia muy limitada la participación y la participación mínima en la gestión y el seguimiento, la atracción de los salarios fácil que fomentó la burbuja inmobiliaria, entre los estudiantes, ahora en huelga, la presencia de muchas niñas y los inmigrantes varones con menores niveles de enseñanza, con un lenguaje muy difícil entender y leer ... Y, por último, no debemos olvidar que los supuestos arrastrado educativos mucho más bajos que nuestros vecinos de la UE, pero conseguir el 4% del PIB, mientras que la media europea superior al 6% durante muchos años.

Comprar un toque de luz, así como significativo es que el fracaso es mayor en hombres que en las niñas. Ellos son los que logran los mejores resultados. Ellos son los que abandonan antes de que el sistema educativo, un hecho que establece una relación directa entre el fracaso y el género es muy preocupante, que apunta a la idea de que, para ellos, la educación no es la mejor ni la manera más rápida de progreso social.

Pero cuando la búsqueda de soluciones a este problema social, tenemos que diferenciar las políticas educativas interno al propio sistema escolar, que se refieren a aumentar los recursos a la mejora de las metodologías de enseñanza, con la formación del profesorado, la formación inicial y continua de una mejor Atención a la diversidad, el clima escolar, con relaciones, con los refuerzos, etc. y dependen en gran, los presupuestos, como cualquiera puede imaginar, pero también la dignidad de la profesión docente, con la ilusión, con el compromiso y la obligación, con la evaluación. Ciertamente, las nóminas de servicios en las primas de Navidad, desde luego, no ayuda (más de ? 600), además del salario mensual cortada, como para todo el personal ...

Y otras medidas de carácter más social en la búsqueda de una mayor participación de los padres en la educación y la gestión, los servicios sociales de los municipios, etc. también están relacionados con la inversión en educación. Esa es la clave. Todo lo demás es predicar con el ejemplo ...

Manuel Dios es master en Geografía e Historia de la USC, dirige el Seminario Gallego de Educación para la Paz